Y si las ranas desaparecen…


Cada ser vivo, animal o planta, forma parte de un todo y tiene su razón de ser, interactuando con las demás especies. Pensar que la extinción de pequeños animales no tiene gran importancia es un grave error. Ya vimos las nefastas consecuencias de la posible extinción de hormigas o abejas. La desaparición de las ranas también sería algo muy negativo y, por supuesto, no pasaría desapercibido.

El mundo se enfrenta a la mayor extinción desde la desaparición de los dinosaurios, hace aproximadamente 65 millones de años. Podrían dejar de existir la mitad de las 6.000 especies conocidas de anfibios.

Las causas de esta pérdida son la disminución de hábitat, la contaminación, la caza y, sobre todo, la propagación del hongo quítrido. Con el objetivo de salvar las 500 especies más amenazadas los miembros de la asociación WAZA (Asociación mundial de zoológicos y acuarios) crearon el proyecto Arca de los Anfibios. De esta manera se intentará conservar, en cautividad, aquellas especies de anfibios que, de otra manera, no tienen asegurada su supervivencia.

¿Y que consecuencias tiene la extinción de los anfibios? Realmente más de las que parece a primera vista:

la mayoría de ellos se alimentan de invertebrados y la desaparición de los anfibios resultaría en un espectacular aumento de las plagas y cuantiosas pérdidas en en la agricultura
aumento desmesurado de los insectos, incluidos los portadores de enfermedades como la malaria o el dengue, lo que provocaría mayor mortandad y, aunque no tan importante, dejaremos de disfrutar de estos bellos animales.

Esta claro que existen poderosas razones para que hagamos lo posible para que las ranas sigan entre nosotros.

ENLACE A LA FUENTE

No hay comentarios:

Publicar un comentario